Los tornillos se encuentran entre los tipos de sujetadores más comunes y básicos para una amplia variedad de tareas. Vienen en diferentes tamaños y están construidos con diferentes materiales para que sean adecuados para sostener todo, desde pequeños componentes de computadora hasta maquinaria industrial masiva.
En comparación con otros sujetadores, como los clavos, los tornillos tienen varias ventajas distintas.
Ventaja mecanica
Los tornillos proporcionan una ventaja mecánica. Introducir un tornillo requiere menos fuerza durante un mayor período de tiempo que introducir un clavo en el mismo material. Para los constructores que usan herramientas manuales, esto puede hacer que un proyecto de construcción sea mucho más fácil cuando se trata de tornillos. Con las herramientas eléctricas, los tornillos requieren menos fuerza y ejercen menos presión sobre el motor de la herramienta.
Fuerza
Los tornillos son muy fuertes. Mientras que los clavos pueden aflojarse una vez que los materiales que conectan comienzan a expandirse y encogerse con el tiempo, los tornillos resisten este problema y continúan creando una unión fuerte. Debido a que los tornillos son más fuertes, un proyecto de construcción puede usar menos tornillos y colocarlos más separados, lo que reduce el costo del proyecto y acelera el proceso.
Resistencia al óxido
La unión fuerte y apretada de los tornillos también los hace resistentes a la oxidación al evitar que la humedad y los contaminantes entren en contacto con el metal del eje del tornillo. Incluso si la cabeza de un tornillo comienza a oxidarse, el eje permanecerá intacto y seguirá aguantando. Esta es otra razón por la que los tornillos son una mejor solución a largo plazo que los clavos o las grapas.
Variedad
Los tornillos de diferentes tamaños y con diferentes patrones de rosca están diseñados específicamente para su uso en madera, paneles de yeso, láminas de metal y hormigón, entre otros materiales. El uso del tipo de tornillo adecuado mejora las otras ventajas, como la resistencia a largo plazo.
Los tornillos también cuentan con muchos tipos diferentes de cabezas, desde los tornillos convencionales de cabeza Phillips y de cabeza ranurada hasta los diseños redondeados, de cabeza plana, de cabeza Torx y avellanados. Esta variedad de tornillos los hace adecuados para su uso con diferentes tipos de herramientas.
Eliminación
Los tornillos son más fáciles de quitar que otros tipos de sujetadores. Si bien es posible que los clavos o las grapas requieran una herramienta especial para soltarlos, vuelva a sacar los tornillos de sus ranuras con la misma herramienta que los clavó. Los tornillos también se pueden reutilizar ya que rara vez se doblan durante la extracción e incluso se pueden volver a insertar en los mismos agujeros sin sacrificar la fuerza.
